La McIntyre Golden Globe Race 2026 ha llegado a Lanzarote con muchas historias ya escritas y un nuevo desafío meteorológico en el horizonte. En el día 11 de esta vuelta al mundo en solitario, sin escalas y sin asistencia —a bordo de pequeños veleros de quilla de producción que partieron de Les Sables-d'Olonne el 6 de septiembre— la flota ha alcanzado la primera «puerta de películas» en Marina Rubicón, con unos 301 días de navegación todavía por delante.
El francés Damien Guillou, patrón del Rustler 36 SOLAREM, fue el primero en llegar y descubrió, feliz, que lideraba por primera vez. Siete horas más tarde apareció el irlandés Pat Lawless, con su Saltram Saga 36 SILVERMINES HYDRO, sorprendido y emocionado de encontrarse segundo cuando estaba convencido de que todos los Rustler 36 iban por delante. Ambos completaron su primera cita de película en Marina Rubicón el 16 de septiembre y ambos pusieron de nuevo rumbo al sur a buen ritmo.
Lanzarote: la cita de Marina Rubicón, una subida al palo y de vuelta al mar
Guillou alcanzó la boya de Marina Rubicón a las 12:15 hora local del miércoles 16 de septiembre. Tras su entrevista de veinte minutos con el equipo de la GGR, fondeó cerca de una hora para afrontar una reparación imposible de posponer: trepó hasta el tope del palo para sustituir una roldana del reenvío del spinnaker, aprovechando la relativa calma para hacerlo él mismo. El reglamento de la GGR permite fondear para reparaciones sin ayuda; recurrir a un equipo en tierra, no. Incluso a la vista de un puerto, la autosuficiencia sigue siendo el corazón del desafío.
A las 19:15 llegó Lawless. Con un rizo en la mayor y el génova aferrado, redujo la marcha, aunque seguía haciendo cinco o seis nudos mientras la neumática del equipo de carrera navegaba a su lado para la entrevista. No son escalas, sino encuentros que reproducen los de los pioneros de 1968: una breve oportunidad para recoger imágenes, grabaciones y cartas antes de continuar hacia el sur. En Lanzarote no hay descanso obligatorio.
«Esto es exactamente lo que hace de la Golden Globe una aventura extraordinaria. Damien fondea, sube al palo, resuelve el problema él solo y vuelve enseguida a la regata. Pat persigue con fuerza, los barcos de atrás por fin vuelan y ahora otra trampa sin viento amenaza con volver a dividir la flota», resumió Don McIntyre, fundador de la prueba.
La escapada del Golfo de Vizcaya que cambió la regata
La ventaja de la pareja de cabeza se fraguó el 9 de septiembre, cuando un anticiclón extendió vientos flojos sobre el Golfo de Vizcaya. La posición de Guillou, cerca de la costa española, le ofrecía un buen ángulo hacia el cabo Finisterre. Al día siguiente el contraste era enorme: Guillou firmaba 162 millas en 24 horas mientras el británico Henry Wootton (PRIVATEER) apenas sumaba 24 y la canadiense Isa Rosli (OLLEANNA) estaba casi parada. Aun así, la ventaja no se asentó: el 13 de septiembre Guillou aventajaba a Lawless en unas 83 millas y, con vientos más flojos, el irlandés recuperó unas 30 en un solo día hasta dejar la diferencia en torno a 50.
El pelotón, por fin lanzado
Detrás, la persecución ha sido de todo menos pasiva. El italiano Andrea Lodolo (BIBI) encabeza el grupo, con el británico Ertan Beskardes (MISS BEAGLE) muy presente. Algunos duelos se han podido seguir casi sin tracker: el 11 de septiembre el suizo Etienne Messikommer (BERNARD) y el italiano Guido Cantini (HANNAH OF COWES) navegaban a media milla el uno del otro, y el 17 de septiembre Messikommer y el israelí Daniel Pinsky (EXODUS) estaban a solo 1,9 millas.
El regreso de deBoer y una flota que se estira
Para el estadounidense Guy deBoer (SPIRIT), acercarse a Canarias tiene un significado especial: en 2022 su regata terminó al embarrancar en Fuerteventura tras el paso de Lanzarote. Su vuelta ya ha demostrado lo rápido que cambia la fortuna, con un salto de 27 a 177 millas de un parte al siguiente; ahora navega con su Windpilot de emergencia tras problemas en los soportes de su Hydrovane. El francés Louis Kerdelhué (IE CHARGE) también tuvo que improvisar una reparación en su timón de viento. Más adelante, Wootton ha cambiado de cara con 172 millas en 24 horas y la noruega Mara Løvenskiold Kveseth (SHOWGIRL) firmaba 161, con navegación vistosa en el GGR Window Live.
Al fondo, una carrera contra la calma
Para el sueco Pär Nyman (LAZY OTTER), el reto inicial fue simplemente volver al mar tras unas reparaciones en Les Sables-d'Olonne, y el turco Selim Yalçın (HELP DISABLED CHILDREN) ha compaginado el avance con trabajos a bordo. Ambos podrían quedar expuestos a la pérdida de viento prevista para el 20 y 21 de septiembre en la aproximación norte a Canarias: una amenaza real de que la flota vuelva a partirse mientras los de cabeza siguen escapando.
A través del GGR Window Live, los seguidores asisten al contraste entre la navegación exigente y la rutina de la vida a bordo. El sistema ofrece una cobertura en directo de un solo sentido: acerca el mundo de los navegantes a tierra sin darles a ellos una ventana al exterior. La GGR sigue siendo una regata de navegación tradicional y decisiones individuales.
Los barcos vuelven a moverse rápido. La pregunta ahora es cuántos podrán seguir avanzando si el viento se apaga. Para seguir la regata en directo y conocer a todos los patrones, visita la web oficial de la Golden Globe Race.